Auschwitz no es Historia en la UNIMET

Annie Reinfield:
Aún, después de 60 años, se le quiebra la voz. Considera que todos los sobrevivientes son demasiado normales para lo que les tocó vivir. “Mientras haya sobrevivientes del holocausto los testimonios no son libros de historia”, aseguró. Para aquellos que vivimos esto, el día de la liberación parece que fue ayer, y no fuimos felices ese día, porque prácticamente éramos cadáveres cuando salimos. Para Reinfield su vida se divide en antes y después de la guerra.

Heni Katz:
“Mis padres murieron por eso mi deber es hablar de ellos, porque si no mueren dos veces”, dijo durante su intervención. Trabajaba en el hospital de la sinagoga y se la llevaron junto con su familia a la estación de tren, al vagón de los animales sin agua ni comida un día soleado, un domingo. Al llegar a Auschwitz vio por última vez a su padre, y permaneció unos meses con su madre hasta que fueron separadas. Sus recuerdos del crematorio se encuentran aún en su mente “cada día olimos el crematorio. Parece que aún puedo sentir el olor a carne humana quemada”. Katz terminó su intervención diciendo: “Yo creo que sobreviví para tener 2 hijos y 5 nietos (…) hay que tener tolerancia, hay que entender a la gente”

Eusebio Pérez:
El caso de este hombre es sumamente particular, pues terminó en un campo de concentración sin ser judío, puesto que no sólo eran judíos quienes acudían. Huyendo de la guerra civil española, con la marca “roja” de pertenecer al grupo de los perdedores, llegó a Francia donde permaneció un tiempo, hasta que este país perdió la guerra frente al ejército germano y fue apresado y llevado a un campo de concentración, junto a otros compañeros que hicieron “el propósito de contar lo que había pasado para que no volviera a ocurrir”, afirmó.

Harry Osers:
Este hombre, fue profesor universitario de la Universidad Central de Venezuela y de la Universidad Metropolitana. De su estancia en varios campos de concentración cuenta sus anécdotas, y divide a los sobrevivientes en dos: aquellos que no quieren hablar de su experiencia, y los que creen que hacerlo evitará que catástrofes como estas sucedan de nuevo. Esta última idea parece ser el punto en común de todos aquellos que cuentan su testimonio para lograr evitar que se repita.

fuente: Universia

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